La Papa y Cómo nació la Causa Limeña?
Mar, 08/02/2005 - 12:00 : baluart
En
nuestros días se conocen más de cinco mil variedades de
papa, entre ellas la papa amarilla, huayro, tumbay,
andina, tomasa, yungay, etc. que encuentran su mejor
expresión en nuestra tierra. De las 5000 variedades que
se cultivan en el mundo, se encuentran en el Perú
alrededor de 3000, debido a que las de mayor calidad se
producen sobre los tres mil metros sobre el nivel del
mar.
Por ello la papa peruana es considerada sin igual, gracias a su incomparable sabor y textura que puede ser combinado en mil maneras. Para aquellos que desconozcan, los primeros vestigios de papa datan de hace más de 8,000 años atrás y fueron encontrados cerca del pueblo de chilca al sur de Lima. Es así que nacida de nuestra cultura quechua, cuentan las leyendas que luego de que los fundadores del Incanato, Manco Cápac y Mama Ocllo, emergieran del Titicaca fueron instruidos en el cultivo de la papa por el mismo dios Wiracocha.
Pero quien iría a pensar que además de ser protagonista en muchas mesas al rededor del mundo, también tuviera participación especial en nuestra historia.
Todo
sucedió allá por los tiempos de la guerra con Chile, en
que las valerosas mujeres peruanas pensaban en alguna
manera de ayudar a aquellos soldados que defendían
nuestra patria. Se organizó entonces una recolección de
lo que voluntariamente pudiera darse, logrando acopiar:
maíz, alverjas, zanahorias, entre otros; infaltable por
supuesto la papa. De todo ello surgió la idea de crear
un nuevo plato que pueda ser vendido y que ayude a
solventar el auxilio necesario. Se cocinó la papa, se
prensó, se aderezó con ají, limón y aceite. Se logró una
masa homogénea que pudo ser rellenada con ingredientes
diversos. El resultado se comercializó a través de las
vianderas limeñas que la ofrecían "Por la Causa", por la
causa limeña, naciendo así el delicioso plato que hoy
asombra a muchos. Platillo que por su sencillez y
variedad ha logrado sobrepasar las fronteras peruanas,
haciéndose irresistible.
Todo ello nos trae a la memoria que no nace en vano el dicho popular "Más peruano que la papa". Así que como verán tenemos otro motivo más de estar orgullosos de nuestros orígenes y del fruto de, como dirían nuestros abuelos, una tierra bendita por Dios.