Destino: El Principado de Mónaco

Si fueramos a comparar a los destinos de viajes a las telas, Acapulco sería un delicado holán de hilo, chic y fresco como las brisas del mar de esa idílica ciudad mexicana. Roma sería un opulento terciopelo como el manto de elegancia, historia y cultura de la capital italiana. Y Mónaco tendría que ser una seda fina, incrustada de piedras preciosas, brillantes como las atracciones de Monte Carlo que, una vez visitadas, siempre guardamos cuidadosamente en un aparador de la mente.

Destino: El Principado de
Mónaco
Artículo y fotos de:
Georgina Cruz
www.perumagiayencanto.org
Miami, 26 de abril del 2008
Una de las joyas de la Riviera, el pequeño Principado de los Grimaldi–de sólo tres millas cuadradas de extensión – tiene una ubicación privilegiada –entre los Alpes majestuosos y el azul Mediterráneo, con la Riviera francesa al oeste y la italiana al este.

Foto: Catedral de Mónaco
Cuenta con cuatro distritos: Monaco-Ville en la “Roca”, o promontorio de Mónaco, en la parte antigua del Principado, donde se encuentra el Palacio del Príncipe, la Catedral, y otros puntos de interés; la Condamine, o área del Puerto; Fontvieille, un área reclamada del mar y dedicada a atracciones para el recreo; y el distrito principal con negocios y centros de recreo, Monte Carlo. Monte Carlo es sinónimo de lo sofisticado y glamoroso –un sitio super-chic adornado con bella arquitectura, jardines y obras de arte, incluyendo varios bronces monumentales y rotundos del escultor colombiano Fernando Botero. Sus calles están colmadas de Rolls Royces, Ferraris y Mercedes Benzes.
“Es como un cuento de hadas viviente –el reino de ‘había una vez’”, dijo Jenny Mathis, una visitante de Nueva York. “Es un sitio tan bello que uno se imagina que aquí uno vivirá feliz siempre.”
Que ver: Como el Principado es pequeñito, todo se recorre facilmente a pié –la manera ideal de explorar. Se puede comenzar con un paseo en Monaco-Ville en el promontorio de Mónaco, donde se encuentra el Palacio del Príncipe Alberto II, hijo del fallecido Príncipe Rainiero III y la actriz de Hollywood, Grace Kelly. Los apartamentos de estado, el Museo Napoleónico, y la colección de archivos están abiertos al público en la temporada alta de turismo –de mayo a septiembre—y también de interés aquí, por supuesto, es el cambio de la guardia del palacio.
Las visitas obligadas incluyen la Catedral de Mónaco, que data del 1875 y es sencilla pero bella. La Catedral es el sitio de sepultura de los príncipes de Mónaco, incluyendo a Rainiero III y la Princesa Grace de Mónaco. Sus tumbas, con sus nombres en el piso de mármol, rodean al altar mayor.
“Siempre hay rosas en las tumbas –una costumbre comenzada por el Príncipe Rainiero que enviaba rosas a la Princesa Grace,” nos dijo nuestra guía.
También nadie se va de Mónaco sin visitar su famoso Casino y la Opera de Monte Carlo –Salle Garnier –ambas estructuras diseñadas en 1878 por el insigne arquitecto del Siglo XIX, Charles Garnier, quien también diseñó la Opera de París.
La Opera, en estilo Belle Epoque, recientemente concluyó una extensa renovación multimillonaria que tomó dos años y que ha respetado el diseño histórico original del edificio y a la vez lo ha modernizado para el presente y el futuro. Más de 35 firmas de artesanos trabajaron en el proyecto que incluyó la renovación de los murales, la reconstrucción de su gran araña de luces que se había truncado durante el reino del Príncipe Carlos III y la renovación de la corona de la cúpula de la sala de conciertos que descansa en un marco de metal diseñado por Gustav Eiffel –creador de la Torre Eiffel de París.
Un paseo muy agradable es por los jardines de Mónaco que incluyen el Jardín Exótico –con sus miles de cactos y otras plantas suculentas—los Jardines Japoneses y el Jardín de Rosales de la Princesa Grace. El Jardín Zoológico, establecido por el Príncipe Rainiero III en 1954 cuenta con 50 especies de animales incluyendo tigres blancos, hipopótamos, y aves exóticas.
Hay varios museos y atracciones de interés: el Oceanographic Museum & Aquarium, fundado por el Príncipe Navegante, Alberto I, estuvo bajo la dirección de Jacques Cousteau por tres décadas, y cuenta con una estupenda colección de vida marina. El Grimaldi Forum es una sala de exhibiciones de arte y centro de conferencias –y en sí una obra maestra arquitectónica, con vistas panorámicas del Mediterraneo. El Museo Nacional, diseñado por Garnier, contiene una colección de muñecas y figuras mecánicas de clase mundial. Y la Colección Privada de Autos Clásicos del Príncipe Rainiero consiste de 100 autos antiguos perfectamente conservados.

Foto: Puerto de Mónaco
Entre las oportunidades de “day-tripping” desde Mónaco se encuentran excursionos por la Cote d’Azur de Francia incluyendo a Niza, la Reina de la Riviera con su Mercado de las Flores, el Paseo de los Ingleses frente al mar, y el aeropuerto más cercano (15 millas) a Mónaco. Otras giras bellísimas que se hacen en un día, incluyen a Cap d’Antibes y Juan Les Pins, un centro vacacional moderno y chic lleno de boutiques, restaurantes y clubes nocturnos; Eze, un pueblito que data de la Edad Media con bellas vistas del Mediterraneo y la costa; Vence, un pueblito famoso por la Capilla Matisse, diseñada por el Impresionista Henri Matisse; y Villefranche-Sur-Mer, una villa de pescadores del Siglo XVII.
Donde comer: El Principado tiene más de 130 restaurantes que sirven todo tipo de especialidades culinarias. Para una cena memorable, pruebe uno de los restaurantes del famoso Chef Alain Ducasse (quien recientemente se hizo cargo también del Restaurante Jules Verne en la Torre Eiffel de París). Uno de sus restaurantes en Mónaco, Le Louis XV, se encuentra en el Hotel de Paris y tiene un comedor inspirado en Versalles al igual que una lista de vinos excelentes. Goza de la calificación de tres estrellas de la Guía Michelín.
El otro restaurante de Ducasse es el Bar & Boeuf – Alain Ducasse. Abre solamente en la temporada turística y ofrece pescado en la parte del Bar y especialidades como carne frita al sartén con salsa de soya, aceitunas y alcachofas en el restaurante.
Para disfrutar de comidas típicas de Mónaco, incluyendo la Torta de Vegetales (hecha con vegetales, arroz, queso y huevo) o stocafi, un platillo de bacalao cocinado con salsa de tomate, aceitunas y vegetales, pruebe unos de los cafés al aire libre cerca del Palacio del Príncipe o en el restaurante Cote Jardin, en el Hotel de Paris, donde el Chef Mario Muratore prepara festines de especialidades del Principado.
Donde dormir: Algunos hoteles, como el Hotel de Paris, de gran elegancia y lujo, son simplemente legendarios, pero naturalmente no están al alcance de la mayoría de los bolsillos. El portal de Internet www.MonacoAuction.com tiene ofertas especiales, a veces hasta con un 70 porciento de descuento en hoteles y paquetes.
Donde obtener más información: Para más detalles, vaya a www.visitmonaco.com.