MARIA ELOÍSA AGUIRRE, GRAN S0PRANO DEL PERÚ
Fredy Gambetta
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Enero, 19 del 2008
Es un orgullo para Tacna que una de sus hijas, María Eloísa Aguirre González, sea considerada sino la mejor soprano peruana, una de las primeras y eso no a juicio de profanos. El juicio lo emitió nada menos que el desaparecido Luciano Pavarotti que la premió como la ganadora del Concurso Nacional, en enero de 1995, lo que le mereció el honor de representar a la lírica peruana en el Concurso Internacional “Luciano Pavarotti”, desarrollado en Philadelphia que, como saben los entendidos, es uno de los eventos más importantes del mundo.
María Eloísa ha ganado todos los concursos nacionales a los que se ha presentado. Ha sido solista del Coro Nacional interpretando obras de Mozart, Pergolesi, Scarlatti, Monteverdi, Beethoven, Brahms, Rossini presentándose ante exigentes públicos en Brasil, México, España, Estados Unidos, Cuba, Colombia y Chile.
Ha cantado formando parte de la Asociación Prolírica del Perú destacándose en la interpretación del Réquiem e Himno de las Naciones, de Verdi; L’elisir d’amore de Donizeti; la condesa Ceprano, en Rigoletto; la “Frasquita” en Carmen de Bizet y la Angela del Conde Luxemburgo, de Lehar. El público, en escenarios extranjeros, se le ha rendido al escucharla interpretar exigentes papeles como, por ejemplo, la “Leonora” de Il Trovatore; “Alice Ford” en Falstaff, “Alzira” de Verdi y “Mimí” en Selecciones de La Boheme de Puccini.
María Eloísa ha interpretado papeles en zarzuelas, como integrante de la Asociación Romanza, en Luisa Fernanda, como “Adriana” en Los Gavilanes y”Raquel”, en el Huésped del Sevillano.
Los limeños la recuerdan cantando en la gala de la Ópera Rosiniana junto al gran tenor Juan Diego Flores en un homenaje a esa otra principalísima figura de la lírica peruana que es el tenor Luis Alva.
Su hermosa voz está registrada en grabaciones el Concierto de la Reconciliación; en el concierto Torre Tagle y en el Homenaje a Luis Alva .
Actualmente, nuestra genial soprano es docente en el Conservatorio Nacional de Música y dirige Talleres de Arte en la Pontificia Universidad Católica del Perú y en el Taller de Arte Milenium.
María Eloísa es hija de Eloísa y de Antonio. Fue su padre quien la inició en el amor y la práctica del canto culto. A los cuatro años dio muestras de su genialidad interpretando el valse “Tacna nocturna”. En sus años juveniles cantaba, en actuaciones diversas, acompañada al piano por las profesoras Lourdes Cuellar de Ríos y Alina Dávila de Torres.
Ella recuerda la etapa de oro, de las “Estampas tacneñas”, la obra prima y cumbre del doctor Luis Cavagnaro en la que estrenó el valse “La fuente” y las canciones “Elegía a una artista” y “Volver al ayer”.Aquella presentación se realizó en 1979, con la presencia del doctor Jorge Basadre y ejecutivos de la CADE, que se realizaba en Tacna por primera vez.
En Lima es alumna de las maestras Dora Brousset y Elvira Calcagno. Su primer gran premio fue cuando ganó el Primer Premio a la Voz Femenina, en el Concurso Nacional de Canto “Alejandro Granda”. Eso fue en 1985. Dos años más tarde ganó el concurso para solistas convocado por la Orquesta Sinfónica Nacional. Ese año viaja al Brasil para participar, en Rio de Janeiro, en el XII Concurso Internacional de Canto y Piano quedando finalista. Allí, por primera vez, se relacionó con notables cantantes líricos de Rusia, China, Bulgaria, Italia y el Japón.
Una de las más notables interpretaciones de María Eloísa fue, en 1991, como solista en la obra de Mozart “Vesperae Solemnes de Confessore”, dirigida por otro notable tacneño, el Maestro Andrés Santa María.
En 1993 compartió con el Maestro Luis Alva el rol principal de Adina, en la ópera “Elixir de Amor” de Donizetti. Al año siguiente participó en la temporada de ópera en el rol de “Frasquita”, en la ópera Carmen, de Bizet y en el rol de Condessa de Ceprano de la ópera “Rigoletto” de Verdi, bajo la dirección del Maestro Steffano Lellgrino y la Orquesta de Budapest. Ese año su arte lo llevó a México donde cantó acompañada del Coro Nacional del país azteca, auspiciada por el Palacio de Bellas Artes de ese país.
Los limeños evocan la presentación de nuestra querida soprano tacneña cuando, en diciembre de 1994 cantó como solista la Misa de la Coronación, de Mozart, dirigida por el Maestro José Carlos Santos, la Orquesta Sinfónica Nacional y el Coro Nacional.
Quien desee escuchar la belleza de la voz y ver algunas de las interpretaciones de María Eloísa ingrese al internet, al Youtube, y encontrará varios sitios en los que apreciarán a tan destacada artista, en todo su esplendor, incluidos pasajes con el Maestro Pavarotti.
Tacna, la Heroica Ciudad del sur, se enorgullece de contar entre sus hijas predilectas a María Eloísa Aguirre González. Haremos lo posible para que muestre su arte al gran público tacneño. Ese es, sin duda, el mejor homenaje que espera pues su amor por Tacna es infinito. Ella, como todas las personas grandes, es una mujer sencilla, buena, dulce que, como provinciana, ha sido blanco de envidias de los perversos y perversas de siempre, que pululan en su oficio. A veces, casi siempre, el éxito no se perdona. Pero María Eloísa ha triunfado y un maestro de fama mundial, como Pavarotti, reconoció su valía. Bien por ella. Bien por Tacna que da al Perú hijos brillantes.
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