SANTIAGO (Reuters) - En "la calle de los peruanos,"
en pleno centro de Santiago y con periódicos en mano, abundaban las
voces que culpaban a los políticos del traspié en las relaciones
bilaterales que ha provocado la demanda que Perú presentó contra Chile
ante La Haya por diferencias limítrofes.
A un costado de la Catedral y a metros de la
Plaza de Armas, la principal de la ciudad, decenas de inmigrantes
peruanos de escasos recursos económicos se dan cita día a día a la
espera de alguna oferta laboral. Mientras, conversan de todo un poco.
Esta vez el tema principal era la demanda peruana.
"Por culpa de los políticos, los que salimos
perjudicados somos nosotros, los peruanos inmigrantes, porque luego los
chilenos nos ven con malos ojos," dijo a Reuters Pedro Quispe, de 27
años, un albañil quien llegó en febrero del 2005 a Santiago a buscar el
trabajo que en Lima no encontró.
Los peruanos en Chile han formado la comunidad
extranjera más numerosa que tiene este país y, según estimados oficiales,
hay unos 60.000 viviendo legalmente en este país, pero los ilegales
podrían sumar una cifra similar.
Carlos Salas, de 29 años, un tecnólogo médico que
no puede ejercer en Chile lo que estudió porque necesita convalidar
cursos, prefirió buscar otro trabajo y encontró uno como administrador
de un centro de llamados internacionales en esa calle.
"Este problema no viene de ahora, es de hace
mucho. Es un problema político y no de nosotros," dijo Salas, sobre la
demanda peruana.
Las relaciones entre los dos países están
marcadas por una guerra que los enfrentó hacia fines del siglo XIX y que
acabó con territorio peruano en manos de Chile. Desde entonces los lazos
han tenido altibajos, aunque en los últimos años los dos países hicieron
notorios esfuerzos por mejorarlos.