No quieren dar de alta a
Hermoza, para evitar careo
con ex dictador Alberto Fujimori.

Militares protegen a general fujimorista
DATO
Hoy
se reanuda el juicio al ex dictador Alberto Fujimori en la Diroes. Se deben
presentar ex integrantes del Grupo Colina: José Tena Jacinto, José Alarcón
Gonzales y Pedro Supo Sánchez, quienes no lograron asistir a la audiencia del
último lunes debido a una mala coordinación entre los funcionarios del Inpe que
debían recogerlos del penal de Lurigancho.
El abogado Ronald Gamarra destacó la importancia del testimonio de Supo Sánchez,
porque éste coordinaba las acciones del Grupo Colina y otros dos comandos de la
muerte que existían en el Ejército y de cuyos crímenes nada se ha investigado
hasta ahora.
Pese a que los
médicos del Instituto Nacional Penitenciario (Inpe) estimaron el último
miércoles que el general Nicolás de Bari Hermoza Ríos se encontraba en buenas
condiciones de salud y podía dejar el Hospital Militar, ayer trascendió que los
médicos del nosocomio no darían de alta al “general victorioso”, por el llamado
espíritu de cuerpo.
Ayer, el cirujano maxilofacial que operó al ex militar le hizo un chequeo médico
completo por casi una hora y también le retiró los puntos que le colocaron
durante la intervención quirúrgica que le realizaron por un quiste en la región
maxilar izquierda. Luego de esto le habría recomendado “reposo absoluto” por
otros 15 días.
Según fuentes médicas del hospital consultadas por LA PRIMERA, altos jefes
militares habrían presionado para que Hermoza Ríos permanezca hospitalizado, a
fin de evitar el careo entre el ex jefe del Comando Conjunto y el ex dictador
Alberto Fujimori, ya que de darse una confrontación entre ambos, ellos no se
culparían mutuamente –según el guión escrito por el abogado de ambos, César
Nakazaki–, sino que deslindarían responsabilidades e imputarían la
responsabilidad de los crímenes a otro, incluyendo eventualmente militares en
actividad.
No es la primera vez
La actitud de proteger a Hermoza Ríos, adoptada aparentemente por
los militares, no debería extrañar tanto, sobre todo si recordamos que en 1992,
gracias a un documento médico emitido también por galenos del Hospital Militar,
el general no asistió a varias sesiones de la comisión parlamentaria que
entonces investigaba la masacre de La Cantuta, recordó Heriberto Benítez, quien
fue el primer abogado de los deudos de ese caso.
Sin embargo, en esa oportunidad el Congreso logró que Hermoza Ríos acuda,
después de una estrategia dilatoria. Lo más insólito se dio justo al día
siguiente de su presentación en el Congreso: Hermoza Ríos ordenó la salida de
tanques a las calles de Lima.
El apoyo de Fujimori
Efraín Rúa, investigador del caso La Cantuta, reseña en su libro El
crimen de La Cantuta que los vehículos militares salieron del Fuerte Rímac,
comandados por Luis Pérez Documet, entonces jefe de la División de Fuerzas
Especiales del Ejército (Dife), quien hace dos meses fue capturado por la
Policía Judicial y recluido en el penal San Jorge.
Marcelo Puelles
Redacción