LOS PRIMEROS MILAGROS DE GAUCHITO ANTONIO "CURUZU GIL"
Cortesía de: "SUSANA WERENICZ", Club Peruanos en el Mundo.
Nos
cuenta Félix Coluccio que el gaucho Antonio Mamerto Gil Núñez, o Antonio Gil, o
Curuzú Gil (Cruz en guaraní)tenía a mediados del siglo pasado, una banda que "despojaba
de dinero a los ricos para dárselo a los pobres". La denominación "curuzú"
significa cruz.Se cree que nació en el departamento correntino de Mercedes
(antes denominado Pay Ubre), en cuyo cementerio se encuentra su cuerpo; murió un
8 de enero de 1878.
Su mayor trascendencia transcurrió entre 1840 y 1860, época de caudillos y
montoneras. Su vida está envuelta en mil enredos, se dice que fue peón explotado
que se volvió matrero, también que actuó en la Guerra del Paraguay bajo las
órdenes del General Madariaga, y que fue ejecutado por desertor.Segú n contaba
doña Anabel Miraflores, su madre Estrella Díaz de Miraflores, una rica
estanciera, tuvo amoríos con Gil, y a la vez era pretendida por el comisario del
pago. Esta situación, más el odio que le tenían los hermanos de la estanciera,
hizo que el Curuzú huyera de Pay Ubre y se fuera a alistarse en la Guerra del
Paraguay.Los federales litoraleños, después de la caída de Rosas, se dividieron
en Rojos (tradicionales de la divisa punzó o autonomistas) y Celestes (liberales),
según cuentan las historias, Gil fue reclutado por los celestes del coronel Juan
de la Cruz Salazar, y como el gauchito era netamente colorado, aprovechó un
descuido y se dio a la fuga con el mestizo Ramiro Pardo y el criollo Francisco
Gonçalvez; compañeros a los que el derrotero convirtió en cuatreros famosos. Sus
compinches fueron muertos a tiros de trabuco y el gaucho fue detenido y llevado
a Goya. A pesar de la intercesión del Coronel Velázquez, en el camino, fue
colgado cabeza abajo desde un algarrobo (en camino a Goya, a unos 8 kilómetros
de Mercedes) y degollado.Aparentem ente fue colgado de esa forma para evitar los
supuestos poderes hipnóticos que tenía y para que no influyera el payé de San la
Muerte que tenía colgado al cuello.Su primer acto milagroso sucedió momentos
antes de su muerte. El dijo a su futuro verdugo que una vez que le diera muerte,
iba a ir a su casa y encontraría a su hijo muy enfermo, pero que si lo invocaba,
sanaría. Una vez decapitado, el comandante llevó la cabeza en sus alforjas a
Goya, y el verdugo no dejó el cuerpo a las alimañas, dándole sepultura. Este
mismo sargento-verdugo al llegar a su casa vió que sucedía lo que dijo el
gauchito, entonces, volvió al lugar de la ejecución y puso una cruz de espinillo
(algunos dicen que de ñandubay); al poco tiempo la gente comenzó a visitar el
algarrobo y la tumba, dejando ex-votos y velas encendidas.Los dueños del campo,
de apellido Speroni, al ver el peligro que significaban las velas encendidas en
el campo, hicieron trasladar la tumba al cementerio de Mercedes... pero al poco
tiempo cayó gravemente enfermo con un mal que degeneró en locura, los médicos lo
desahuciaron y él, en un momento de lucidez, prometió que si el gauchito lo
sacaba de la cruel y desconocida enfermedad, le haría un monumento fúnebre... al
momento curó y edificó un pequeño santuario de piedra que aún hoy se puede
observar... de allí en más fueron varios lo milagros del gaucho y su culto se
expandió por gran parte del territorio argentino. Actualmente compite con otra
creencia popular de magnitud: la Difunta Correa.