CRÓNICA DE UN CARNAVAL DE ANTAÑO

 

                                              POR:  FREDY GAMBETTA

En el año 1957 gobernaba el país el doctor Manuel Prado y Ugarteche, en su segundo mandato. Aquel año, para festejar los tres días que duraba el carnaval, en Tacna se nombró una Comisión que se encargaría de organizarlo. Esa comisión estaba integrada por el doctor Carlos Céspedes Quelopana, el ingeniero Washington Morales y el señor Rómulo Boluarte Ponce de León.

Además de elegirse una Reina de la Ciudad, mediante la compra de votos, barrios e instituciones elegían a sus soberanas. La primera  que se eligió fue la Reina de la Radio. El concurso lo auspició la estación, en Tacna, de la flamante Radio Nacional del Perú, que era dirigida por Héctor Zarzar Sabja. Realizados los comicios fue elegida la guapa damita Martha Gabriela Elio Guzmán. Todos la conocían como Gaby,  pero la coronaron como Martha I.

Los italianos y sus descendientes, agrupados en el Club Sportivo Italiano, no se quedaron atrás y eligieron como su reina a la señorita María Rochetti que, además de ser muy guapa, mezcla de italiano y de peruana, era una destacada deportista que llegaría a integrar las selecciones de básquetbol de Tacna.

El barrio Alto Lima, por el que ingresaba, el domingo, el bullicioso Ño Carnavalón, para ser enterrado una semana después en el barrio Callao organizó, entre los vecinos, un concurso para elegir a su soberana. Se presentaron Nora Liendo, Edith Berríos, Gladis Flores y Gaby Eyzaguirre. Ganó Gaby Eyzaguirre, guapa joven de 17 años, que era fiel exponente de la belleza tacneña. Alta, garbosa, de dulce mirada y de tierna sonrisa. Yo admiré toda mi vida el porte, la elegancia, la donosura de esta bella dama que moriría trágicamente en un accidente de tránsito.

La gente del mercado, nuestra antigua recova, arrasada por un incendio, dos años y medio antes, eligió como soberana a Silvia Quelopana, una inteligente jovencita de 16 años que confesaba con orgullo que trabajaba para ayudar a sus padres. Ese detalle fue muy bien visto por la vecindad. Sus damas fueron Mafalda Carpio, Ernestina Nieto, Irma Robledo, Nelly Arias, Aída Robledo y Angela Torres.

En el agrupamiento de viviendas que mantenía su nombre original, “27 de Octubre”, hoy coronel Inclán, y que los tacneños lo conocía como “las cien casas”, eligieron como soberana a Flora Berríos. Los vecinos de la avenida Dos de Mayo designaron como su reina a Yolanda Machiavello.

Las candidatas para el reinado de la ciudad fueron Orietta Loret de Mola, Clara Taddey Diez, Lidia Loureiro Maldonado y Lucy Céspedes Quelopana. Se realizaron tres escrutinios.Resultó ganadora, con 44,540votos, la señorita Lucy Céspedes Quelopana, de distinguida familia tacneña, que tenía su residencia en una casona señorial, frente a la recova. El segundo puesto lo ocupó la señorita Orietta Loret de Mola, con 35,510 votos. Nunca antes se habían vendido tantos votos para un reinado de carnaval..

Para su coronación, en el Teatro Municipal, la reina de la ciudad lució un traje blanco marfil, bordado con piedras. Había sido confeccionado en Lima basado en un modelo de Christian Dior. La capa azul, de terciopelo chifón, medía 12 metros de largo. La reina ingresó, pro el centro de la platea alfombrada, en medio del aplauso y del toque de trompetas, del brazo del Alcalde Provincial, el ingeniero Alfonso Eyzaguirre Tara.

A la coronación de la reina siguieron las de Martha I, María I y Silvia I, que iba del brazo de Nicolás Flores, Presidente de la Comisión del Mercado, Flora I y Yolanda I. En nombre de la Comisión del Carnaval inició la velada el profesor Oscar Anaya Morales y se estrenó la composición compuesta para el acto, por  Julio César Zereceda Macedo y musicalizada por Carlos Malpartida. Un número que subió el clima  de la fiesta y  la presión de los caballeros, fue la presentación de las bailarinas cubanas Olga Montero y Nelly Casto.

En los entre actos los asistentes jugaban con chisguetes de eter. Los varones con Amor de Pierrot y las damas con Amor de Colombina. Se lanzaban serpentinas con “conversas de amor”, pues llevaban declaraciones o frases románticas impresas. En la galería reinaba la proletaria harina con la que hacían su agosto los muchachos.

Al día siguiente tuvo lugar el corso de flores, con carros alegóricos. Estuvo programado para las seis de la tarde y empezó a las nueve de la noche. Los tacneños colmaron la plaza de armas y las primeras cuadras de la avenida Bolognesi y del jirón San Martín. Los carros mejor presentados fueron los de las reinas del Mercado y de Alto Lima.

También destacaron los carros alegóricos de la Compañía Cervecera del Sur, que introducía sus productos en Tacna, y el de la colonia arequipeña. En el primero iba un grupo de bonitas jóvenes tacneñas, disfrazadas con los colores de la cervecería y chapitas a guisa de sombrero. Eran alumnas del Colegio Italiano Particular Santa Ana. Entre ellas, las más lindas, Chelita Empson Diez y Nancy Carvajal Arenas.

El domingo de Tentación no se realizó el esperado entierro de Ño Carnavalón. Los vecinos del bario Callao habían organizado la ceremonia fúnebre, con viuda incluida, el popular “Colorado” Zavala, redacción del testamento y disfraces. Pero olvidaron lo elemental: solicitar permiso a la Prefectura. Sucede que no estaban acostumbrados a pedirlo. Intervino la policía. Nones. Los vecinos protestaron. Entre los vecinos que más protestaron estaba Honorio Morales Arce que  fue  a dar al calabozo de la Benemérita, detenido por 24 horas.

Así acabó aquella hermosa fiesta adornada por seis bellas reinas tacneñas. Queda esta crónica para que nunca se amarille el recuerdo.

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