Cautela y aprensión en Miami
RUI FERREIRA
El Nuevo Herald, martes 19 de febrero del 2008.
La sorpresiva renuncia del gobernante Fidel Castro fue recibida con cautela y alguna aprensión por la comunidad cubana exiliada.
Al contrario de hace 16 meses, cuando Castro anunció su retiro provisional del poder a consecuencia de una enfermedad, esta mañana los exiliados no desplegaron exuberantes manifestaciones de júbilo ni salieron en masa a la calle.
De hecho, un equipo de reporteros de El Nuevo Herald constató que la noticia fue recibida con gran escepticismo: unos creen que el veterano líder cubano estaría ya muerto y otros de que nunca abandonará el poder, pese al anuncio.
"Es difícil de creer que vaya a dejar totalmente el poder. Este hombre ha estado engañándonos durante muchos años. Fidel Castro no dejará el poder nunca'', vaticinó Alberto Martínez, uno de los cerca de 100 exiliados que a media mañana se concentraron en la explanada del popular restaurante Versailles en la Calle Ocho.
No muy lejos de allí, en el downtown de Miami, la impresión era la misma. "No creo en las palabras, sino en los hechos. La renuncia de Fidel no significa nada mientras el sistema castrista y la dictadura continúen'', dijo la nicaragüense Mayra Pozo, una empleada del restaurante Latin American.
Para Jorge Méndez, un vendedor de automóviles de origen cubano que labora en Hialeah, el surgimiento de la democracia cubana depende de los mismos ciudadanos de la isla, y no tanto de la postura de otros gobiernos en el ámbito internacional.
"No hay muchas sorpresas en el mapa, era algo que tenía que ocurrir debido al estado de salud de Fidel y sus limitadas condiciones físicas para ocuparse de los asuntos del gobierno cubano", comentó Méndez. "En todo caso es una pauta incipiente, porque el único que puede sacar a Cuba de la tiranía castrista y poner freno a la violación de los derechos humanos es el propio pueblo cubano'', aseguró Méndez.
Martha Reyes, una ama de casa en Miami Lakes, confesó que a pesar de que el régimen ‘‘no se ha derrumbado'' hay algunos síntomas que indicarían cierta apertura de ideas y un alivio al estricto control oficial.
"Creo que en Cuba están ocurriendo cambios a medias'', sostuvo Reyes. "Raúl asoma tímidamente en el poder: hay presos políticos que han sido liberados en los últimos meses y alguna que otra disposición favorable para la gente que vive en la isla, como la venta de carne y el acceso a los mismos cubanos a tiendas y negocios que antes les estaban prohibidas'', aseguró Reyes.
En Kendall, un área de concentración de cubanoamericanos, Liduvina Martínez, dijo sentirse feliz con la noticia pero "mientras el hermano no se vaya de Cuba, mientras no realicen elecciones democráticas y no salgan los presos en libertad, no habrá realmente una transformación en Cuba''
"Quisiera para Cuba un cambio radical, un país democrático, regido por la Constitución del 40. Esta renuncia no me llena de alegría porque está el hermano. Aunque espero que esto sea el principio del fin'', subrayó Elena Chomaet, residente de Westchester y radicada en Estados Unidos desde 1961.
Para Calixto García, presidente del Instituto Tecnológico Comunitario de Miami, "la renuncia de Fidel es una continuidad. No hay cambios, porque la figura se mantiene desde las sombras'', enfatizó.
En el campo político local la noticia también fue acogida con escepticismo y prudencia.
"Es importante tomar conciencia que, hasta este momento, no ha habido ningún cambio en la Cuba totalitaria. Fidel Castro ha estado gravemente enfermo e inmóvil por más de un año y medio. Por consiguiente, él ha decidido dejar los cargos de presidente del Consejo de Estado y comandante en Jefe'', apuntó el congresista republicano Lincoln Diaz-Balart.
Por ello "tenemos que estar concentrados en la necesidad urgente de una transición democrática en Cuba, comenzando con la liberación de todos los presos políticos, la legalización de todos los partidos políticos, los sindicatos obreros y la prensa independiente, y la convocatoria a elecciones libres y pluripartidistas. Nada ha cambiado en la Cuba totalitaria'', añadió el congresista.
Según su colega, la republicana Ileana Ros-Lehtinen, "realmente no importa nada si Fidel, Raúl o cualquier otro bandido sea nombrado jefe de cualquier cosa en Cuba. Lo que la gente quiere es libertad para expresas su disensión del régimen opresivo''.
La legisladora federal hizo un llamado al encausamiento de Castro por el derribo de los aviones de Hermanos al Rescate, en febrero de 1996. "Ahora que Fidel se ha apartado formalmente como jefe de Estado, se ha abierto el camino para una acción legal de Estados Unidos en ese sentido'', dijo.
En un acto de presencia en el Versailles, el también congresista republicano Mario Diaz-Balart comentó que tampoco ve un cambio en la isla con la renuncia de Castro. ‘‘Puede haber renunciado a algunos cargos pero sigue siendo el dictador y controla la situación'', afirmó.
"Me mantengo con un optimismo cauteloso hacia el pueblo cubano y este paso que cierra un largo y oscuro capítulo en la historia cubana. Espero que algún día los cubanos puedan libremente elegir a sus líderes, pero lamentablemente las noticias de hoy no apuntan en ese sentido. No nos olvidemos de que Fidel Castro acaba de renunciar a una posición para la cual, ni siquiera fue electo'', sostuvo el senador Mel Martínez, republicano por la Florida.
En Washington, el también congresista por la Florida, Connie Mack, enfatizó que ‘‘aunque lo más natural es que su hermano Raúl le suceda en la presidencia y gobierne Cuba como un dictador'', la renuncia de Castro "trae esperanza de que la libertad y la democracia renacerán en Cuba''.
Para el líder de la mayoría en el Senado, el demócrata Harry Reid, "las noticias desde Cuba no deberían enfocarse en un solo hombre que meramente está formalizando la transferencia de poder que inició hace un año y medio''.
Si no, "en los más de 11 millones de cubanos que siguen buscando la libertad que se merecen. Hace tiempo, y luego de casi 50 años de un régimen opresivo, es hora de reemplazar a la dictadura con la democracia y tenemos que seguir apoyando a aquellos que anhelan la libertad en Cuba'', enfatizó.
"El anuncio sobre la renuncia de Fidel Castro cierra un capítulo oscuro en la historia de Cuba. Su reinado de terror de medio siglo ha llegado a su fin, aunque todavía existe el sistema que creó para mantener el control total sobre la población'', sostuvo en un comunicado la Fundación Nacional Cubanoamericana (FNCA).
Para la entidad, la renuncia "representa una oportunidad histórica para aquellos dentro de los estratos superiores del gobierno cubano, incluyendo el sucesor aparente Raúl Castro, de emprender pasos significativos hacia el cambio democrático, restaurándole al gobierno cubano su inalienable derecho a la autodeterminación''.
Por ello "si el régimen opta por continuar por la misma senda que han transitado hasta ahora, el pueblo cubano forzará el cambio, no permitirá que se le sigan negando sus derechos. Cada día más hombres y mujeres suman sus voces al clamor por un cambio democrático'', añadió la FNCA.
A su vez, el Consejo por la Libertad de Cuba, una organización formada por ex directivos y fundadores de la FNCA, también emitió un comunicado donde expone la necesidad de dar determinados pasos "para la solución del problema cubano, una vez eliminado el sistema totalitario'', a saber:
"La restitución del derecho inalienable del pueblo a escoger libre y democráticamente a sus gobernantes a través de elecciones multipartidistas y supervisadas en todos sus aspectos'' y "esas elecciones deberán estar precedidas por condiciones que garanticen las libertades y derechos fundamentales, de forma que el gobierno electo tenga la representatividad y mandato popular necesarios para realizar las transformaciones democráticas que se requieren para que Cuba se convierta en un estado moderno y de derecho''.
"Los cubanos, dentro y fuera de la isla, tenemos suficiente capacidad y talento para realizar una transición política ordenada, dentro de los márgenes adecuados de civilidad y paz", aseguró la entidad.
Los reporteros Juan Carlos Chávez y Viviana Muñoz contribuyeron a esta información.
