Historia de Los Morochucos
(1ra. parte)

Por Ronald E. Lázaro A.

 

 

Corría el año de 1940 cuando Augusto Ego Aguirre conoce a Luis Sifuentes ambos vivían en la calle Recuay (en Chacra Colorada) y eran estudiantes de secundaria, Sifuentes asistía al colegio de Guadalupe y Augusto Ego Aguirre a La Recoleta, Ego Aguirre recordaba de aquella época: “éramos muchachos y nos gustaba el arte en todas sus gamas. Por eso yo estudié para concertista en la academia Bach”; y es por sugerencia de Napoleón Gianolli que forman un dúo. Por ese entonces estaba en boga la música mejicana, por la llegada a Lima, del Trío “Los Calaveras” y “Los cuates Castilla”, Sifuentes y Ego Aguirre trabaron amistad con estos cantores mejicanos de esta amistad nació la afición por la música del país azteca probaron suerte en radio Mundial donde se presentaron como “Los Chamacos”, al respecto Ego Aguirre recordaba “como nuestro dúo marchaba bien y no teníamos nombre, nos pusimos “Los Chamacos”, en forma momentánea, con el fin de explotar nuestro repertorio azteca”, llegaron también a actuar en radio Nacional y Victoria, en el año de 1942 tuvieron la oportunidad de acompañar a Chabuca Granda (quien era amiga de Ego Aguirre) en unos temas rancheros en una presentación que hubo en el Country Club de Tiro. Como tuvieron buena acogida continuaron cantando durante tres años.

De “Los Chamacos” a “Los Morochucos”.

Por esa época había regresado Imma Sumac de su gira por Buenos Aires y como tenía en mente formar una revista con artistas nacionales le hablo a Augusto Ego Aguirre a quien le unía una amistad de varios años atrás, para que conjuntamente con Sifuentes integrase su compañía pero cantando música nacional, sobre esto Ego Aguirre recordaba “yo conocía a Imma Sumac mucho antes de que fuera artista; y la conocía porque mi abuelita Raquel Vargas Corbacho de Ego Aguirre que había sido destacada soprano, la daba clases de canto. Es por eso que Emperatriz Chavarry, que tal es el nombre de Imma Sumac, me habló para irme con ella a México, Ella nos hizo la propuesta por intermedio del locutor Armando Ortiz Lambert”, Armando Ortiz Lambert era uno de los mejores animadores de la época y los bautiza con el nombre de “Los Morochucos” sobre esto recuerda Ego Aguirre “fue él quien nos bautizó como “Los Morochucos” y ante este bautizo decidimos vestirnos como Morochucos. Es decir con sombreros jipi japas, pañuelo al cuello y ponchos multicolores o de un solo tono y la característica musical que usamos, me la enseño Moisés Vivanco. Es un aire típico de Ayacucho”. Con Imma  Sumac trabajaron por espacio de 03 meses en Lima. Ya tenían el contrato listo para actuar en El Palacio de Bellas Artes de México pero a última hora surgió un desacuerdo con ella lo que originó que no fueran, Ego Aguirre recordaba “parece que se olvidó de la época que databa nuestra amistad y sobre todo las circunstancia en que nació”.

El Viaje a Argentina

En  1945 “Los Morochucos” Sifuentes y Ego Aguirre deciden ir a Buenos Aires, les hacen una función de despedida en el cine Monumental, luego de la función se dirigen por tierra a Ica en una camioneta que el diario El comercio utilizaba para distribuir sus diarios a provincias pagando por el viaje 14 soles, en Ica trabajaron 15 días en Radio Ica, de allí se dirigieron a Arequipa donde permanecieron mes y medio actuando en Radio Continental donde conocen a Los Dávalos, animaba el programa Pepe Delgado, actuaron también  en el teatro Municipal (unas 03 veces), luego se dirigieron a Puno donde después de actuar una temporada enrumbaron en el barco Ollanta (a las 7.00 pm) al Altiplano y de ahí en tren se dirigieron a La Paz donde trabajaron dos meses, en esta ciudad eran desconocidos pero su carta de presentación era los carteles de sus actuaciones que hicieron al lado de Imma Sumac, actuaron 15 días en radio El Cóndor, y por espacio de dos meses en la confitería Paris, luego de su breve estadía en Bolivia se dirigieron en tren a Argentina, actuando en las diferentes escalas que hicieron en su trayecto a Buenos Aires.

Ya en Argentina arriban primero en Salta, luego se dirigen a Tucumán, Córdova, Rosario y por último Buenos Aires, a su llegada a Buenos aires su empresario Miguel Sánchez (que se les había adelantado) les espera en la estación de tren con Atahualpa Yupanqui, eran mediados de 1945 y la urbe les cerró las puertas de sus confiterías por ser desconocidos. Durante 03 meses no tuvieron actividad artística, hasta que conocieron a un grupo de artistas argentinos entre ellos Alberto Closas, quien les presentó a Zully Moreno a quien le encantó el modo de cantar y tocar de estos dos mozos peruanos que llevaban el criollismo en sus gargantas y guitarras y por su intermedio lograron actuar en el Tabaris la mejor boite de Argentina siendo presentados por Enrique Muñoz y Javier Gonzales (1ra voz de Los Trovadores del Perú); por espacio de dos meses y a diario actuaron en El Tabaris gustando mucho al público argentino ganando un gran aprecio por parte de ellos y apareciendo críticas favorables en los diarios Argentinos, al término de su contrato recibieron propuestas para trabajar en otras boîtes, realizaron presentaciones en EL Tronio y en radio  El Mundo. Firman un contrato con la casa Odeón por un año para grabar discos con el acompañamiento de Jorge Huirse, pero solo llegaron a grabar 10 discos de 78 RPM siendo los temas de su primer disco el vals Ventanita (de Eduardo Marques Talledo) y el festejo Bajo el Puente (que era recopilación de Sifuente y Ego Aguirre), la temprana muerte de Sifuentes impidió que cumplieran el contrato y trunca la carrera artística de este dúo que se encontraba en las puertas de su consagración, la muerte de Sifuentes produjo una gran pena en Los Argentinos entre los que habían ganado gran aprecio.

Muerte del Morochuco Luis Sifuentes

Sifuentes sentía dolores y su gran amigo el pintor Oscar Quiñones lo lleva de emergencia al hospital donde le diagnosticaron que tenía apendicitis y que debía ser operado inmediatamente, Sifuentes padecía de una afección nerviosa de la cual no se informó a los médicos quien al ver en él a un persona joven y de físico atlético por la urgencia no le hicieron el examen respectivo. Jorgue Huirse recordaba que momentos antes de aplicarle la anestesia Lucho Sifuentes bromeaba con las enfermeras, la anestesia le afectó viniéndole una serie de convulsiones haciendo difícil la operación que terminó en su muerte el 26 de Mayo de 1946, su cuerpo fue embalsamado y en Septiembre de 1947 el Barco Ucayali lo lleva al Perú, los restos de Luis Sifuentes fueron enterrados en el cementerio de Lima. Ego Aguirre recordaba aquellos momentos de la siguiente manera “fue algo inesperado, el ataque fue tan violento que nada se pudo hacer, y Lucho se fue …… yo no supe que hacer ya que me quedé solo, me hicieron algunas propuestas para actuar pero el fallecimiento de Lucho había marchitado mi alegría de trabajar, siempre lo recordaré …. era un gran muchacho”.

Sus grabaciones

Grabaron a saber los siguientes temas en discos 78 RPM, en el sello de estor discos se indica que los acompaña el conjunto Ritmo Criollo que dirigía Jorge Huirse:

1.      Negrito Filomeno (festejo recopilación de Sifuentes – Ego Aguirre)

2.      Inocencia (vals de Felipe Pinglo Alva)

Grabaciones recopiladas por Odeón en el LP Mensajes de Peruanidad en el que también se incluyen grabaciones que hiciera nuestra Jesús Vásquez en Argentina.

3.      El árbol de mi casa (vals de Salvador Oda)

4.      Bouquet (vals de Felipe Pinglo)

5.      Borrachito del Callao (festejo recopilado por Sifuentes – Ego Aguirre)

6.      Ventanita (vals de Eduardo Marques Talledo)

7.      Muchachita Mía (triste con fuga de tondero recopilado por Sifuentes – Ego Aguirre)

8.      Bajo el puente (festejo recopilado por Sifuentes – Ego Aguirre)

Y en el LP LD 1487 “Hoy como Ayer”:

9.      La Jarra de Oro (marinera recopilada por Sifuentes- Ego Aguirre).

Algunas notas adicionales:

·         Jorge Huirse recordaba que a Sifuentes le gustaba mucho cantar “Muchachita mía” por eso cuando Jesús Vásquez graba el vals Tormenta (que Ego Aguirre hiciera en memoria de su amigo Luis Sifuentes) con el acompañamiento de la Orq. Peruana de Jorge Huirse, este hace un arreglo donde en la introducción la orquesta rememora la melodía de Muchachita Mía para luego entrar con la guitarra Ego Aguirre con el estilo de Los Morochucos para dar pase a Jesús Vásquez que empieza a cantar el vals.

·         Jorge Huirse recordaba que antes de entrar Luis Sifuentes a la sala de operaciones le bromeaba a las enfermeras diciéndoles “van a sacarme la tripa para hacer choncholí” y que ellas se reían con esta ocurrencia.

 

Bibliografía:

1.      Los Morochucos un dúo olvidado por Oscar Vargas Romero, artículo aparecido en la revista dominical Suceso del diario Correo el domingo 27/06/1971, año IV, N° 204.

2.      Augusto Ego Aguirre, entrevista de Mario Castro Arenas aparecida en su columna Gente de Radio del diario La Prensa el 08/04/1952.

3.      Pinglo inmortal de Aurelio Collantes

4.      Los Morochucos8M.jpgEntrevistas realizadas en 1984 a Augusto Ego Aguirre y Jorge Huirse.