México recuerda esta
fecha por la victoria de la Batalla de Puebla, un suceso
histórico que representó un hito en la costosa y prolongada
lucha contra la intervención extranjera. Con este triunfo
militar, la joven nación demostró que podía defenderse del
imperialismo de las potencias europeas deseosas de
conquistar su territorio y reestablecer colonias en el nuevo
continente.
UN
POCO DE HISTORIA...
La historia
del Cinco de Mayo tiene sus raíces en la ocupación francesa
de México, la cual comenzó a tomar forma después de la
guerra México-Norteamericana (1646-1648). A consecuencia de
esta guerra, en la década de 1850, México ingresó en un
período de crisis nacional, no sólo de enfrentamientos con
los Estados Unidos, sino también de luchas internas y
rebeliones que se prolongaron durante varios años y dejaron
al país en la bancarrota.
En 1858, Benito Juárez
un indio zapoteca que había cursado estudios de abogacía y
sacerdocio fue elegido Presidente de los Estados Unidos
Mexicanos para defender la Constitución establecida el 5 de
febrero de 1857.
Después de varias
luchas internas, Juárez fue reelecto en 1861. Las finanzas
del país estaban en tan mala situación que la deuda externa
mexicana llegaba a los 80 millones de pesos. Así, en julio
de 1861, y como medida de emergencia, el presidente Benito
Juárez, lanzó una moratoria mediante la cual todo pago a
acreedores extranjeros sería suspendido por un período de
dos años, con la promesa de que al finalizar el mismo, los
pagos se cumplirían de la manera acordada.
Los ingleses, españoles
y franceses rechazaron de plano la decisión del presidente
Juárez y decidieron invadir México para hacerse de su parte
de la deuda a cualquier precio.
Al mismo tiempo,
Napoleón III (sobrino de Napoleón Bonaparte) vio esto como
la oportunidad perfecta para establecer colonias francesas
en América Latina, estrategia que comenzaría con la
conquista de México y el establecimiento de un gobierno
títere. Por su parte, los terratenientes plutocráticos y los
conservadores de México que temían perder su poderío y sus
tierras con el nuevo gobierno constitucional del Presidente
Juárez dieron su apoyo a estas intenciones de conquista del
emperador francés.
El 8 de diciembre de
1861, tropas francesas, inglesas y españolas desembarcaron
en el puerto de Veracruz y lo ocuparon. Inmediatamente,
Francia exigió a México el pago de 12 millones de pesos, una
cifra inaudita dado el estado del Tesoro mexicano. Meses más
tarde, el 11 de abril de 1862, España e Inglaterra al darse
cuenta de las reales intenciones de Francia le quitaron su
apoyo y regresaron a Europa.
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