Boda en Miami

Misael y Katia Miranda

…ya son marido y mujer

Misael M. Miranda Hernández y Katia Marquina Garcٕía, ya son esposos, esta feliz pareja sellaron su amor ante Dios y ante los hombres, la boda de ambos se llevó a cabo el pasado sábado 24 de mayo en Kendall (Miami), Florida.
                                                                                                        

El, un hombre joven e inteligente y enamorado que llegó recientemente de Cuba, junto a su pequeño hijo Miselín y contrajo matrimonio en Miami con la mujer que ama, Katia, a la cual conoce ya desde hace un tiempo y con el cual mantuvo un noviazgo serio.

Misael, un caballero que viene a USA a luchar y a triunfar, le dio el sí a Katia y en pleno altar selló su amor con un beso, aparentemente lucia sereno, sin embargo, sabemos todos los que hemos pasado por el matrimonio, que por dentro, el nerviosismo tenía que estar presente.

Katia Marquina, hija querida de Marycaty García, lucía muy hermosa, un vestido que hacia resaltar su emoción y alegría, la acompañó también su adolescente hija Alexa , la misma que demostró en todo momento respeto y apoyo a los nuevos miembros de su familia.


Foto bailando: Prima y Ricardo,  tio de la novia, Marycaty con su yerno y la novia Katia con Rey Ruiz

Marycaty García irradiaba felicidad plena, la boda de su amada hija Katy fue para ella de emoción, lo cual cariñosamente demostraba. De igual manera, Reynaldo Ruiz, esposo de Marycaty, lucia muy feliz, como siempre, con su cámara filmando y retratando a los novios y a los invitados, fotos que ahora compartimos con todos nuestros lectores.

Desde el Perú, llegaron para acompañar a la boda, Catita Smith de Becerra, madre de Marycaty, abuela de la novia Katy y bisabuela de la pequeña Alexa, cuatro generaciones juntas de mujeres felices y llenas de ilusiones y planes positivos para la vida.


Foto de 4 generaciones: Alexa, Katia, Marycaty y Catita

Con Catita, llegaron también su querido esposo Felipe Becerra, Pilar García, tía de la novia y otras personas más, de igual manera su tío paterno y familiares acompañaron a la novia al altar.

La comida, como siempre criolla y muy apetitosa, mucha algarabía, tanto de parte de los novios como de los familiares y de los muchos amigos invitados que llenaron completamente el lugar de la recepción.


Al fin y al cabo, estos cuatro son los que cuentan ahora...

“Solo nos queda desearle a los novios, Misael y Katia, que
sean muy felices por el resto de sus días, Dios los bendiga”.